Hay que ser muy hombre
Para nadar a contracorriente.

Pau Ribes

Natación Sincronizada

Deportista español que compite en la modalidad de natación sincronizada. Pau Ribes es medallista europeo y ha competido en dos mundiales quedando en quinto lugar.

Cuenta que empezó en este deporte después de presenciar un espectáculo acuático en el que se practicaba natación sincronizada. Con el apoyo de su familia y de su club pudo empezar a practicarlo.

Siendo el único niño de todo el club, tuvo que escuchar miles de veces que su deporte no era un deporte “de hombres”. Pese a ello, Pau siguió entrenando porque amaba la sincronizada.

Pau Ribes no ha tenido un camino fácil. La normativa le impidió seguir compitiendo a los 16 años por el simple hecho de ser hombre. Por suerte todo cambió en 2015, cuando la natación sincronizada mixta pasaba a ser reconocida como deporte en los campeonatos mundiales y europeos.

La lucha de Pau por normalizar la sincronizada entre los hombres sigue y no va a parar hasta demostrar que los deportes no tienen género.

Transcripción

Soy un chico en un deporte mayoritariamente de mujeres y es un poco la lucha que tenemos que hacer entre todos, intentar que el deporte no tenga sexo porque al final seas del sexo que seas deberías poder practicar el deporte que quieras. No por el simple hecho de ser chico o chica tienes que hacer un deporte u otro.

En el club si que alguna movida había tenido, los chicos de natación o waterpolo me veían como el raro, el diferente, y se metían un poco conmigo. Entonces al principio esto cuesta porque claro, me había encontrado alguna vez que me desaparecían cosas de la bolsa o me abrían la bolsa y estaba todo por el suelo... o incluso unos pantalones. O sea, salir sin pantalones.

Siento que a veces he nadado a contracorriente porque al principio cuando yo empecé con la sincro a los hombres no nos dejaban participar por tema de reglamento. Alguien tenía que empezar, me tocó a mí y al final alguien tenía que dar el paso.

Les diría que no tengan miedo en hacerlo, al final es probarlo y dejar de lado lo que digan los demás.

siento que he nadado a contracorriente porque cuando empecé con la sincro a los hombres no nos dejaban participar. alguién tenía que empezar, me tocó a mí.

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